De personas tóxicas, narcisistas y machos progres

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Algunas dinámicas depredadoras usadas por quienes nos rodean. 

Mucho se ha hablado y escrito sobre ciertas personalidades y ciertos trastornos de la personalidad que afectan no sólo a quienes los padecen, sino también a las personas que les rodean, ya sea en el ámbito familiar, laboral, escolar y hasta en las redes sociales. Sin embargo, todos podemos tener un mal día y compartir nuestras frustraciones, ideas destructivas o maldiciones en un momento dado… ¿Nos hace esto una persona tóxica? ¿Estamos siendo vampireados energéticamente? La cuestión es digna de un análisis con varios conceptos a tomar en cuenta: manipulación, empatía, autoestima, etcétera. 

Personas Tóxicas es un término vago que generalmente usamos para referirnos a diversas personas con una serie de patrones de conducta o con algún trastorno; pero antes de señalar, es importante tomar en cuenta que la mayoría de nosotros hemos recurrido alguna vez a la manipulación, al engaño, perdemos el autocontrol y nos tornamos ofensivos o hirientes, o agarramos a alguien de paño de lágrimas; sin embargo, llegamos a experimentar culpa, arrepentimiento, remordimiento… Simplemente nos sentimos mal y tratamos de corregir o enmendar lo que nosotros consideramos desatinos, abusos o injusticias.

Pero la manipulación maquiavélica que ejercen ciertas personas puede ser progresiva y de lo más sutil y destructiva como se da -por ejemplo-, en las relaciones de amistad o de pareja, cuando confundimos los celos y la posesividad con una carga de pasión “encantadora”. En el amor romántico podemos encontrar muchas violencias sutiles que no notamos hasta muy tarde, cuando nos encontramos aislados de nuestras familias y de las amistades que puedan ayudarnos a ver que estamos dejando de ser nosotros mismos.

Identifica la manipulación: esta se da desde los medios masivos de comunicación dictando tendencias, creando necesidades y vendiendo toda clase de productos, imágenes e ideales. Tristemente se da también entre nosotros cuando nos usamos continuamente para conseguir nuestros objetivos… El ejemplo más citado es el del abuso ejercido desde posiciones de poder: profesores, sacerdotes, gobernantes, jefes de Estado, líderes, padres, maridos, novi@s… Por supuesto, podemos llamarle patocracia, patriarcado, capitalismo… SISTEMA.

Mas la manipulación no es exclusiva de las estructuras opresivas institucionalizadas, se da igualmente entre quienes nos encontramos en la base de la pirámide… ¿Cómo y cuándo sucede? echa ojo:

  • La persona manipuladora trata de convencerte de lo que te conviene pero de manera oportuna resulta que eso que supuestamente te conviene a ti, es mucho más conveniente para esa persona; hasta que en un punto te das cuenta de que lo que estás haciendo no es tu deseo.
  • Te hace dudar de tus capacidades, identifica tus puntos débiles o inseguridades y las usa en tu contra devaluandote para hacerte sentir vulnerable o menos que los demás.
  • Te chantajea, esto es, te explota emocionalmente; sabe como producirte un sentimiento de culpa para que termines cediendo a sus deseos.

Las personas manipuladoras saben que es muy delgada la línea entre una persona que pide ayuda y una que manipula a otra para obtener réditos, viendo al prójimo como un objeto, una mercancía, una cosa… Es por eso que -dependiendo de ciertas características- a veces llamamos a estas personas tóxicas, narcisistas, sociópatas o incluso machos progre, siendo estos onvres peligrosos sobremanera, pues su violencia está encubierta, van de aliados feministas, están involucrados en movimientos sociales y dominan el discurso libertario.

Es difícil denunciar a un macho progre a quien todos aman por su carisma y su buena ondés, de la misma manera que resulta arduo desenmascarar a esa amiga del alma que es super linda con todo el mundo hasta que ya no le sirves y te desecha cual pañuelo usado. Para hacerlo podemos hacer notar ciertas conductas, banderitas rojas que nos pueden servir mucho:

Mentiras: Las personas manipuladoras tienen un choro mareador increíble, a veces fascinante, muchas aventuras, son locuaces, blah blah blah… argumentan y tuercen la realidad llevándola al sitio donde ellos quedan mejor parados; a veces se olvidan de las mentiras que han contado y es ahí donde se nos prende un foco rojo, o cuando hablan mal de los demás (del recién engañado o de quien no logran manipular).

Halagan: Hacerte sentir bien a base de halagos y cumplidos es parte del modus operandi de estos especímenes, muchas veces apenas y te conocen y ya te están llenando de halagos; sabrán como hacerlo para ganar puntos, o mejor dicho, tu confianza. Las personas que no necesitan que les den el avión e identifican las falsas adulaciones no son presa fácil para quien manipula.

Las Promesas: son de las armas favoritas de los aduladores, manipuladores y mentirosos compulsivos quienes llegan incluso a querer comprar tu amor o tu amistad con regalos que después se cobrarán con creces… Viajar por el mundo, poner un negocio, casarse, hacerte famoso, la lista de promesas e ilusiones que te pueden vender es tan larga como la de favores y regalos “desinteresados” que te proporcionan.

Se hacen las víctimas: Estas personas te harán creer que les han hecho mucho daño, los machos dirán que todas sus ex son malas ó están locas, que les han engañado una y otra vez… De repente resulta que todo y todos están en contra de estas blancas palomas, les pasa todo lo malo, se centran mucho en su propio dolor, escudando así sus conductas reprobables… Reclaman justicia para los inocentes maltratados como ella o él y ahí es que ganan tu empatía; pueden ir por la vida haciéndose los artistas incomprendidos que luchan contra el sistema, creando un discurso donde te sentirás tan mal de su infortunio que accederás por lástima o culpa a sus deseos.  

AGUAS, las conductas aquí enlistadas no son guías para identificar a personas tóxicas, machos progres o sociópatas, tu intuición es determinante; no por que alguien te chulee el vestido o la sonrisa querrá decir que te está adulando falsamente con un interés de por medio. O si alguien te tiene la confianza para hablar de sus problemas no necesariamente quiere decir que es una persona tóxica haciéndose la víctima… Es la repetición insistente y constante de estos y otros patrones de conducta lo que te ayudará a determinar la toxicidad de alguien y la forma en que te sientes cuando estás al lado de esa persona.

Es importante reconocer tanto el narcisismo propio como el ajeno, además de los niveles “normales” de narcisismo. Una persona narcisista cuya vida está regida por la falta de autoestima puede fácilmente convertirse en un predador o en una víctima.

Si te interesa saber más sobre estos temas no dudes en dejarme un comentario… pronto haré una nota sobre el narcisismo y la sociopatía… Ah! y siempre revisa muchas fuentes y bibliografía. Nos leemos pronto.

Echevurrúa, E (1998). Personalidades Violentas.
España: Ediciones Pirámide.

Hare, R (2003). Sin conciencia. El inquietante
mundo de los psicópatas que nos rodean.
España: Paidós.

Revista de Psicología GEPU, 3 (1), 79 - 89. 

 

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