El Heavy Metal es bueno para la mente, según la ciencia

The English heavy metal band Iron Maiden performs a live concert at the Scandinavian heavy metal festival Copenhell in Copenhagen. Here lead vocalist and musician Bruce Dickinson is pictured live on stage. Denmark 11/06 2014.

Escuchar a Black Sabbath, Iron Maiden o Metallica no provoca que seas un asesino un serie. En cambio, te puede ayudar con algunas cuestiones relacionadas con la salud mental

Algunas personas eligen música de ambiente para sus sesiones de yoga. Otras prefieren la instrumental para concentrarse mientras estudian. Por supuesto, hay multitud de usuarios de gimnasios que optan por ritmos animados y acelerados. Entonces, ¿por qué el heavy metal no tiene su espacio? Más allá de los estereotipos, esta música es tan recomendable como otras e incluso cuenta con beneficios para la salud mental.

Si bien nadie quiere acabar tan sordo como el cantante de Black Sabbath John ‘Ozzy’ Osbourne, escuchar música ‘metalera’ con el nivel de decibelios adecuados puede ser una recomendación para el cerebro. Primero, hay que desterrar las ideas preconcebidas de que sus seguidores son más violentos, sufren más lesiones cerebrales o son más propensos a autolesionarse, como rezaban las equivocadas leyendas urbanas de los años 80 y 90 del siglo XX.

A la hora de rebatir prejuicios, la Universidad Macquarie (Australia) publicó una investigación académica que descartaba que este género de música con intensos sonidos y voces provocara que alguien pudiera convertirse en un asesino en serie. Paradójicamente, nadie a tenido que defender de estas acusaciones a los Beach Boys o a los Beatles, los grupos preferidos (y con quienes tuvo algunos contactos) del ‘serial killer’ Charles Manson.

Un extenso reportaje de Pop Science recoge varias investigaciones científicas que no solo descubren los efectos positivos de este tipo de música sino que también señala otros resultados deseables relacionados con la cultura y las comunidades en torno a los seguidores de Iron Maiden, Metallica, Judas Priest (o cualquiera de las mejores bandas de metal recientes).

¿Quiénes escuchan heavy metal son más propensos a las drogas, alcohol y excesos? Más allá de los hábitos de la juventud, una investigación del año 2015 descubrió que los fans del heavy metal en los años 80 del siglo pasado se habían adaptado mejor a la vida adulta, confiaban más en sí mismos y contaban con amistades más sólidas. Según la teoría de los expertos, al formar parte de una comunidad minoritaria o marginal estrecharon mayores lazos, raíces y autoconfianza. Además, recordaban su juventud con mayor felicidad que los que no gustaban de escuchar las voces atronadoras y desgarradoras de bandas como Megadeth, Slayer o Motörhead.

Por otra parte, hay otro aspecto de la salud mental a la que puede ayudar el heavy metal. Mientras que hay personas que optan por la meditación, el taichí y actividades similares para rebajar sus niveles de ira o ansiedad, parece que esta música puede facilitar desprenderse de esa carga. Un estudio de la Universidad de Queensland (Australia) experimentó con varios ‘metaleros’ para que rememoraran situaciones en que les habían enfurecido.

En el proceso, a algunos les pusieron auriculares para escuchar heavy metal. Cuando se les preguntó si había aumentado su furia, los participantes negaron que este efecto y, de hecho, aseguraron que la música hizo que recuperaran sentimientos positivos e “inspiradores” durante las sesiones de escucha. Ante los resultados, los autores desarrollaron la hipótesis de que más que ser el origen de la ira, la música intensa puede ayudar a gestionar estas situaciones al ofrecer una salida a los sentimientos difíciles (quizás como cuando Steve Harris compuso para Iron Maiden ‘Fear Of The Dark’ sobre su miedo a la oscuridad y sus ideas paranoicas).

Esta hipótesis fue refrendada por una investigación de la Universidad de Warwick (Reino Unido) que comprobó que los estudiantes con más talento escuchaban heavy metal como catarsis. Recurrían a una música agresiva para descargar su ira y “purgar” su negatividad en momentos de tensión.

Por último, otro beneficio es esa búsqueda que desde la adolescencia suele rondar la cabeza del ser humano. Un estudio de la Universidad de Westminster en el año 2013 reveló que los ‘metaleros’ tienden a considerarse más “únicos” que el resto, menos religiosos y menos arrogantes, aunque algunos parámetros que estudiaron los psicólogos denotan una autoestima más baja que la población promedio. En cualquier caso, tienden a tener un mayor respaldo de su comunidad para superar estos asuntos. (MensHealth)

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